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Autoestima: ¿sabes que hay maneras de aumentarla?

A continuación voy a proponerte 8 estrategias para que las apliques en tu día a día. Te invito a que escojas la que más te guste y la hagas todos los días durante un período de 21 días, que es el tiempo medio en que tardamos en crear un hábito nuevo. También puede pasar que te guste más de una. Si este es tu caso, mi recomendación es que empieces poco a poco, así es menos probable que te satures y lo dejes a mitad de camino. Mi invitación es a que empieces por una o dos y, poco a poco, vayas aplicando el resto, de forma gradual.

Así que con esto dicho…¡Allá vamos con 8 hábitos esenciales para mejorar y aumentar tu autoestima!

1. Enfócate en lo que SI que te gusta de ti

Eres experta en sacarte defectos. ¿Qué tal si pruebas durante unos días a fijarte en las cosas que te gustan de ti? Puede que estés pensando que es difícil, pero créeme que si sabes hacerlo para fijarte en lo negativo, el proceso es exactamente igual. ¿Qué te gusta de ti? ¿Tu pelo, tu sonrisa, tu espontaneidad?

2. Observa tus pensamientos

Es importante que aprendas a observar tu mente. ¿Por qué? Porque en ella nacen todos tus problemas y también sus soluciones. Los pensamientos crean emociones. Si te sientes mal un alto porcentaje del tiempo y no sabes por qué, comienza a observar los pensamientos que surgen por tu cabeza. Te aseguro que son los responsables de todo lo que sientes.

3. Pregunta a tus seres queridos por las cualidades que tú tienes

A veces resulta complicado ver cosas buenas en una misma. Si este es tu caso, pide por lo menos a cinco personas de tu entorno que te digan 3 cualidades que consideren que tienes. Que sean positivas. Apúntalas en un post-it, ponlas en un lugar visible que puedas ver cada día y léelas una vez al despertarte y una vez antes de irte a dormir.

4. Recuerda lo increíble y valioso que es tu cuerpo

Tu cuerpo no es únicamente (como nos hacen creer los medios) una carta de presentación al mundo. Tu cuerpo es tu vehículo de vida, tu instrumento. Investiga sobre todo lo que el cuerpo humano hace por garantizar nuestra supervivencia. Es tu templo y, como tal, hay que cuidarlo. Nútrele con alimentos que le enriquezcan, que le ayuden, que le energicen. Omite todos aquellos alimentos o bebidas que le envenenan (comida procesada, alcohol, tabaco, drogas). En serio, ¿para qué llenarle de basura? Eres lo que comes.

¿Sabías que tu estado de ánimo está en parte influenciado por lo que ingieres cada día?

Observa lo que comes y analiza cómo te sientes.

5. Haz algo que esté fuera de tu zona de confort

Y no me refiero a locuras. Me refiero a cosas sencillas, como saludar a alguien a quien no te atreves. Cuando hacemos cosas que nos asustan, rompemos la barrera inicial del miedo y, nos damos cuenta de que no eran para tanto. Al ir saliendo de nuestra zona de confort con pequeñas acciones cada día, vamos ganando en confianza y seguridad personal, lo cual repercute positivamente en nuestra autoestima.

6. Céntrate en aquello que sí que puedes hacer

En vez de compararte y centrarte en lo que otros han conseguido, invierte esa energía en lo que tú puedes hacer. Si yo estoy todo el día pensando que quiero ser una bailarina profesional cuando nunca he bailado, por ejemplo, voy a compararme a la baja con quien sí que sabe bailar y, como consecuencia, voy a terminar sintiéndome mal. Sin embargo, si me propongo conseguir una meta que sea realista y factible para mí, estoy poniendo mi energía en ello, en conseguir algo que yo si puedo hacer. Como resultado, es muy probable que consiga mi objetivo, utilice mi energía de una forma más productiva y que no me compare con los demás.

7. Obsérvate desnuda todos los días frente al espejo

Cada vez que salgas de la ducha, o cuando vayas a entrar en ella, observa tu cuerpo frente al espejo, y agradécele todo lo que te permite hacer. Comienza a darle las gracias por lo que hace por ti en vez de odiarle por no ser como nos dictan las revistas de moda. Acaríciale, tratale con respeto, dale un masaje, abrázale. Al final del día, todo ese amor que le estés dando a tu cuerpo, te lo estás dando a ti también.

8. Ponte a ti en primer lugar

Antes de decirle que si al otro, pregúntate si no te estás diciendo que no a ti. ¿Qué quiero decir? Que muchas veces hacemos cosas por los demás (decirles sí), cuando en realidad queremos hacer otra cosa. En este caso, te estás diciendo que no a ti. “No vas a hacer lo que quieres por decirle que sí a quien tienes delante.” Es importante que aprendas a poner límites y que empieces a escucharte a ti misma, a ti mismo. Tú, realmente, ¿qué es lo que quieres?

Recuerda, esto son solo unas cuantas claves prácticas para ir trabajando tu autoestima. Poco a poco y con la práctica, puedes ir añadiendo otras nuevas, e incluso inventarte tú las tuyas propias. El amor por una misma hay que cultivarlo cada día, exactamente igual que como harías con una pareja. De ti depende cambiar la relación que tienes con la persona más importante de tu vida: tú.

 

Foto de Amy Shamblen