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Me hago llamar “el imperio de la belleza” y soy el que siempre está ahí recordándote lo imperfecta que eres. Pero no lo hago con maldad alguna, simplemente quiero hipnotizarte para que veas tu celulitis, tus estrías, tus arrugas, tus canas y los kilos que pesas como tus archienemigos. Pero oye, yo solo quiero lo mejor para ti, y como me importas tanto estoy aquí para ayudarte y ofrecerte miles y miles de productos que van a hacer que desaparezca el dinero de tu bolsillo a la vez que aumenta tu obsesión por convertirte en una mujer perfecta, como las de las revistas, esas mujeres jóvenes y adultas sin una marca en su cuerpo, sin imperfecciones y sin un gramo de más, o como aquellas mujeres que tienen más de 50 años y jamás han oído hablar de la palabra arrugas.

Porque las mujeres reales tienen que ser perfectas, y por perfectas me refiero a “todo-aquello-que-es-natural-hay-que-hacerte-creer-que-es-un-problema-mortal”. ¿Sabías que en el siglo pasado la celulitis no era ningún problema? ¿Sabías que años atrás envejecer no era nada antinatural? ¿Sabías que tu cuerpo está ahí para regalarte cientos de experiencias preciosas a lo largo de tu vida? ¿No para ser un adorno para ser admirado y juzgado por los demás?

Dentro de poco llega el verano, y tú con ese cuerpo. Quiero que por un momento te pares en esta última frase, “y tú con ese cuerpo”. ¿Qué se te ha pasado por la cabeza? Si quieres que sea sincero contigo, te diré algo. Las dietas milagro no funcionan, todas nos hacen pasar hambre y a la larga tienen un efecto rebote, y todo ello sin contar con los daños que sufre nuestro organismo cuando le privamos de los nutrientes que necesita para mantenerte con vida y para hacer que todos tus órganos funcionen bien. La celulitis, las arrugas y las estrías son algo normal. Si un 90% de las mujeres tenemos celulitis, ¿por qué nos venden productos para eliminarla? ¿Qué tiene de malo el cuerpo femenino? Y ¿por qué tanta presión para alejarnos de nosotras mismas? No tiene sentido alguno, es por ello que quiero compartir contigo algunos puntos que ya mencioné en un artículo anterior, presta atención:

  • Instagram, la red social del postureo. ¿Sabes la de tomas que hacen falta para sacarse la “foto perfecta”? Y todo ello sin contar los efectos y los filtros que se pueden aplicar a la foto final. Pasa lo mismo con las revistas, en las que me atrevería a decir que todas las modelos que aparecen NO son reales (retoque vs realidad). ¡Si hasta la propia modelo de la revista no se parece a ella misma en la misma real!
  • A las empresas detrás de todo este mundo de parafernalias les interesa que odies tu cuerpo. ¿Por qué? ¡Porque así venderán más! Cremas anti-celulíticas, infusiones o alimentos que te prometen adelgazar en 30 días si los tomas, cremas anti-arrugas (está muy mal visto envejecer, ya sabes, es antinatural hacerse mayor, es una especie de castigo divino) están a la orden del día. ¿Por qué? Muy simple, porque ellos ganan (dinero), tú pierdes (autoestima, confianza, amor propio, seguridad…).
  • Las tallas de ropa son subjetivas. Hace años participé en un experimento contra la anorexia y la bulimia en el cual tuve que ir a varias tiendas de ropa a probarme pantalones de mi talla (38). ¿Sabéis qué pasó? Que en algunos sitios la talla 38 me quedaba grande mientras que en otras ¡no me valía!
  • El objetivo de la industria de la belleza es hacerte sentir mal. Recuerda, tú eres fea, tu cuerpo está mal hecho, la celulitis, arrugas y estrías que tienes van contra natura. En definitiva, das pena y la única solución es gastarte cantidades monumentales de dinero para arreglarte, pero no te olvides…nunca lo conseguirás, así que sigue sufriendo y sintiéndote miserable.
  • Más del 70% de las mujeres que leen revistas de belleza se sienten deprimidas, tristes o mal consigo mismas después de los 3 primeros minutos de leerlas.

Estos son solo algunos de los numerosos datos que podría darte. ¿Cuántas veces te has amargado la tarde, el día, la noche o lo que fuera porque no te sentías lo suficientemente bonita? ¿No te das cuenta de que así pierdes momentos y experiencias que podrían haber sido preciosos? El primer paso para cambiar esta sociedad de postureo y rechazo permanente al cuerpo es empezando por ti misma, dejando de creerte los mensajes que te dicen que tú no vales o que no eres suficiente y compartiendo tu mensaje con todo el mundo.

La belleza comienza por dentro, dejemos de incentivar a esta sociedad donde el culto al cuerpo promueve que cada año miles de mujeres (y cada vez más hombres) caigan en la anorexia, la bulimia, la dismorfia corporal y otra tanda de trastornos. A ver si abrimos los ojos y nos damos cuenta de que estamos aquí para vivir, para ser felices, no para caer en las redes de aquellos que quieren hacernos sentir poco o nada valiosos.