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Tal cual. Tu cuerpo es tu hogar, tu casa, tu instrumento de vida. Sin él simplemente no serías (ni estarías aquí), entonces, ¿para que le haces tanto daño? Durante años le traté muy mal, con vergüenza, desprecio, asco, sin nutrirlo (ni por dentro – alimentación y con una buena dosis de limpieza mental, de pensamientos y emocional – ni por fuera). Es lo que aprendí, y es lo que nos enseñan desde que nacemos. Fíjate en lo que te rodea, ¿cuántos mensajes recibes a lo largo del día que te hacen sentir lo poco valios@ que eres? Estamos siendo constantemente bombardeados por mensajes que nos hacen sentir inseguros, mensajes que nos hacen creer que no valemos. 

¿Y si te dijera que el problema no es tu cuerpo, sino la forma que tienes de percibirlo? ¿Y si te dijera que tu luz es inmensa y le llega a más personas de las que crees? ¿Y si te dijera que todo aquello que admiras de los demás ya lo tienes tú? ¿Y si te dijera que todo lo que quieres ser, ya lo eres? 

Un punto clave para sanar la relación que tienes con tu cuerpo es haciéndote consciente de él. ¿Qué cosas le hacen sentir bien? Aquí te dejo las que a mi me ayudan: bailar, comer alimentos que me nutren y me dan energía, alejarme de aquellos que me hacen sentir pesada (alcohol, cafeína en exceso, bollería industrial, fast food), pasear, disfrutar del sol, bailar, leer, darme masajes, rodearme de personas positivas y conscientes, conocer gente nueva, etc.

Y a ti, ¿qué cosas te conectan con tu cuerpo?

Fotógrafa Silvana Denkel para la campaña Body Love