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Tú no vales…¿Alguna vez has llegado a plantearte el mensaje detrás del mensaje que te venden la mayoría de anuncios publicitarios? ¿Alguna vez has pensado por qué te sientes mal después de leer cierto tipo de revistas? Tú no vales…¿Alguna vez has sentido que algo anda mal contigo o con tu cuerpo? Tú no vales…

Déjame compartir contigo algunos datos

  • El 17% de mujeres no se presentan a una entrevista de trabajo si no se ven bien físicamente.
  • 1 de cada 3 adolescentes no participan en clase si ese día se sienten feas. ¿El motivo? Evitar llamar la atención.
  • Si una mujer lee una revista de moda y después se le pasa un test de depresión, tiene más probabilidades de sentirse deprimida después de leerla.
  • Muchas mujeres basan su valía personal y autoestima exclusivamente por su físico.
  • Hay un porcentaje cada vez más elevado de niñas de 10 años que suben fotos de ellas online preguntando si son o no guapas. Como consecuencia, hay cada vez más niñas que compiten entre sí.
  • La inversión anual en España en productos de belleza supera los 486 millones de euros.

Estos son solo algunos de los cientos de datos referentes a la industria de la moda y la belleza. ¿Por qué pasa esto? Muy simple. Si recibes el mensaje de que no vales lo suficiente, es más fácil que caigas en la trampa de creerte todo lo que te dicen. Y muchos de estos anuncios comparten un mensaje común: no vales. Pero no te preocupes, que si compras nuestro producto serás igual de bella que la mujer del anuncio y serás aceptada socialmente. Puede que te preguntes que cómo lo se. La respuesta es sencilla. Porque he sido esclava de este tipo de mensajes durante más de 16 años.

¿Cuál es su forma de funcionar?

  1. Señalan un «defecto» físico. Lo pongo entre comillas porque no creo, sinceramente, que tener arrugas, vello corporal o celulitis sean defectos. Son partes del cuerpo humano y así lo han sido toda la vida. Si están ahí es por algo, no porque los dioses nos hayan castigado. Quienes sí nos castigan son estos mensajes ridículos que nos dicen una y otra vez: no vales. Y no me cansaré de decirlo.
  2. Te mandan un mensaje para que sientas inseguridad respecto a ese «defecto».
  3. El siguiente paso es el de generarte la necesidad de «solucionar tu defecto.»
  4. Te ofrecen la solución a tu «problema.»
  5. Por último, te venden el producto milagroso.

Veamos un ejemplo real

No vales el mensaje detrás del mensaje

  1. «Defecto físico» – arrugas.
  2. Mensaje detrás del mensaje – con arrugas serás más fea y, como consecuencia, infeliz. No lo digo por decir, solamente hay que ver las palabras que el anuncio utiliza.
  3. La solución a tu «defecto» – la crema Lancome.
  4. Te solucionan el «problema» – con esta crema antiarrugas serás más feliz y más bella.
  5. Te muestran una fotografía de una mujer con la piel perfecta y ahí es donde se produce la venta. Por cierto…es más que obvio que la piel de esta mujer es tan lisa no por la crema milagrosa, sino por el Photoshop. Curioso que se les olvide decir eso. No muestran el resultado real, muestran un rostro retocado fotográficamente. 

Así que recuerda, la próxima vez que veas un anuncio de este tipo, te invito a que, en vez de sentirte mal y creerte el mensaje de que tú no vales, analices el mensaje detrás del mensaje y pases a otra cosa mariposa.

¡Feliz día!

Nota: datos obtenidos de EAE Business School y otras fuentes de análisis de la industria de la belleza en España.